Cuándo un trastorno neurológico conduce a uno del lenguaje.

Un trastorno del lenguaje es más que simplemente tropezar con las palabras; es una barrera en la comprensión y el uso del lenguaje, tanto verbal como no verbalmente.

El perfil lingüístico de las personas con TEA es diverso, pero comparten serias dificultades de comunicación que van más allá del habla.

Detectar trastornos neurológicos subyacentes es crucial antes de diagnosticar un TEL, excluyendo lesiones cerebrales u otros trastornos.

Es esencial abordar el lenguaje en el contexto del desarrollo cognitivo y afectivo, requiriendo una colaboración interdisciplinaria.

El TEL puede manifestarse de diversas formas, desde dificultades estructurales hasta problemas en el uso del lenguaje.

La detección temprana de un retraso significativo en el lenguaje es fundamental para intervenir de manera efectiva en el desarrollo del niño.

Es crucial diferenciar entre el TEL y el TEA, descartando el último en el diagnóstico del primero.

El TEA engloba trastornos que afectan la relación social, la comunicación y la flexibilidad mental, con manifestaciones diversas y complejas.

Fuentes

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