El abordaje del comportamiento disruptivo es fundamental para garantizar un entorno educativo y social favorable tanto para el individuo como para su entorno. A continuación, se presentan una serie de sugerencias para manejar este tipo de comportamientos de manera efectiva:
- Poner Límites: Identifica los comportamientos problemáticos más frecuentes y diseña estrategias específicas para manejarlos. Establece expectativas claras y promueve la consistencia en todos los entornos.
- Aproximación Explícita: Diseña un enfoque basado en las experiencias diarias del personal docente y educativo, definido de manera empírica y discutido en reuniones de equipo.
- Establecer Prioridades: Haz un esfuerzo por identificar y priorizar los comportamientos disruptivos más significativos para concentrar los esfuerzos en abordarlos de manera efectiva.
- Ayudar a Hacer Elecciones: Asiste a la persona con comportamiento disruptivo en la toma de decisiones informadas, considerando alternativas de acción, consecuencias y sentimientos asociados.
- Meta de Intervención: Busca controlar las respuestas agresivas, promover el ajuste a normas y límites, fomentar el desarrollo social y del lenguaje, y utilizar estrategias como atención positiva, sistemas de recompensas y consecuencias constructivas para el mal comportamiento.
Fuentes
- Orientaciones generales para el manejo del comportamiento en Síndrome de Asperger. Tratamiento e intervención.
- Valle García Novales., M (2012). Los trastornos graves de conducta. Estrategias para un abordaje eficaz desde la orientación educativa.
- El trastorno oposicionista desafiante: una mirada crítica desde un análisis crítico del discurso.
- Síndrome del emperador o del pequeño tirano: El orígen del síndrome del emperador sigue siendo un enigma.
- Trastornos del comportamiento social de comienzo habitual en la infancia y adolescencia: Trastornos y comportamientos dusruptivos que terminan convirtiéndose en agresividad.
- Trastorno negativista desafiante: negativista desafiante
- Manejo del comportamiento de las personas con síndrome de Asperger. Berrinches y crisis.