Procesos de humanización afectados en los trastornos de tipo autístico.

 

Los procesos de humanización pueden ser analizados desde dos perspectivas. La primera se refiere a la transformación y evolución morfológica del ser humano, al proceso a través del cual el cuerpo humano ha llegado a ser como es hoy. A este proceso se le denomina hominización.

La segunda se relaciona con la transformación psíquica, es decir, con la aparición de la inteligencia, del pensamiento abstracto y de la conciencia humana con las manifestaciones psicológicas y culturales que de ésta derivan.

La Influencia Recíproca de la Hominización y la Humanización

La hominización y la humanización se influyen y retroalimentan ya que los cambios anatómicos y los cambios fisiológicos posibilitaron la aparición de nuevas conductas cuyo desarrollo contribuyó a que se produjeran nuevos cambios biológicos.

Los trastornos del espectro autista (TEA) afectan al desarrollo de los denominados ‘procesos de humanización’ en el sentido de que estos sujetos presentan déficits cualitativos (y significativos) de aquellos aspectos psicológicos que definen al ser humano como tal, o sea, a las áreas implicadas en los procesos de humanización.

Los Circuitos Cerebrales y la Evolución de la Función Mental

Todos los organismos vivos tienen circuitos cerebrales donde se asientan las actividades que permiten la relación y el equilibrio entre el ser vivo y su medio.

La complejidad de dichos circuitos depende del nivel evolutivo de ese ser. Es decir, las funciones cerebrales se acrecientan, se vuelven más complejas al aumentar la corteza cerebral y de esta manera el cerebro se transforma en asiento de los estímulos que provienen del medio y en el organismo que los procesa.

Definición de los Procesos de Humanización

De acuerdo con Sonia Sescovich los procesos de humanización serían los que conducen al surgimiento y desarrollo de la conciencia. Es decir, el conjunto de procesos mentales que nos hicieron dar un salto en el proceso evolutivo y que los humanos nos distanciáramos de los otros seres vivos con los cuales hemos compartido la historia biológica.

La Socialización y su Importancia en el TEA

La socialización en sí puede ser primaria o secundaria. La primaria tiene como objetivo introducir al sujeto en la sociedad y se desarrolla durante la niñez bajo la influencia de la familia, la escuela primaria y (ahora también) la tecnología (la televisión, las redes sociales y demás): se trata de un proceso cognoscitivo e intelectual pero también con una gran carga emocional. La socialización secundaria es un proceso de interiorización y aprendizaje en el que entran en juego agentes de socialización como el entorno laboral, la política, la religión y creencias, etc.

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Durante la etapa de socialización secundaria la persona puede optar, seleccionar y elegir (hasta cierto punto) el entorno, el contexto y el sector social donde quiere introducirse pero, dado que las personas en el espectro autista tienen pocas habilidades sociales o las que tienen son de baja calidad, este proceso de socialización secundaria se les presenta más difícil que para otras personas aunque si la socialización primaria ha sido eficaz y la personas cuenta con el apoyo y la ayuda de la familia, ha estado bien atendida en la escuela y se le ha apoyado en su entorno nuclear y cercano, la capacidad para la socialización secundaria eficaz será mucho mayor.

Al final, la respuesta de una persona ante un estímulo puede ser eficaz y conducir a la adaptación o puede desembocar en situaciones de desequilibrio.

Para las personas con TEA la adaptación al cambio, la extrapolación de situaciones, la socialización, la flexibilidad y, por tanto, los procesos de humanización, son más difíciles que para cualquier otra persona por lo que los desequilibrios son más y mayores.

 

Originally posted 2019-06-30 06:00:00.

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