Factores de riesgo en menores con TEA para trastornos alimenticios.

Los trastornos alimenticios son condiciones de salud mental que afectan significativamente la relación de una persona con la comida y su imagen corporal. Estos trastornos, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, pueden tener consecuencias graves para la salud física y emocional de quienes los experimentan. Es fundamental comprender la complejidad y la gravedad de estos trastornos, así como buscar apoyo profesional para su tratamiento y recuperación.

Los casos de Trastorno del Espectro Autista (TEA) pueden conllevar la aparición de obsesiones por ciertos alimentos, generando un alto nivel de ansiedad ante su privación. Esto se manifiesta en una obsesión por la comida, sin llegar a ser anorexia ni bulimia, evidenciándose mediante un control rígido de horarios de comidas, acumulación ansiosa de alimentos, rutinas alimentarias específicas, y comportamientos disfuncionales en la alimentación.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo en niños y niñas con TEA para desarrollar trastornos de la conducta alimenticia incluyen alteraciones en el ritmo de comida, rechazo a alimentos sólidos, conductas de pica, alteraciones sensoriales y rigidez en rituales y rutinas.

Es importante mencionar que la creencia extendida sobre la intolerancia al gluten y la caseína en relación con los TEA carece de evidencia empírica generalizada. Aunque en casos particulares pueda haber mejoras con dietas libres de gluten y caseína, no se puede asociar esta alteración gastrointestinal al trastorno del autismo de manera generalizada (California Department of Disability Services).

En personas con autismo, al igual que en la población en general, es crucial considerar enfermedades o malestares que puedan causar dolores estomacales, acumulación de gases, problemas de reflujo, úlceras, bacterias, alergias o intolerancias alimentarias no detectadas, ya que estos problemas pueden influir en su negativa a comer.

Diferenciar entre intolerancia y alergia alimentaria es fundamental para comprender el impacto en la alimentación. La intolerancia alimentaria se produce cuando la ingestión de alimentos causa efectos adversos como mala digestión o metabolización, mientras que la alergia alimentaria desencadena una respuesta inmunitaria que puede afectar la salud, manifestándose en síntomas como urticaria, picazón o hinchazón. Las alergias o intolerancias, especialmente comunes en el caso de la leche y sus derivados, huevos, pescado, maíz, cereales, gluten y caseína, pueden ser causas de la negativa a comer.

Te puede interesar  Detección temprana en trastornos del espectro autista.

Es esencial prestar atención a la frecuencia y aspecto de las deposiciones, problemas conductuales posteriores a las comidas, vómitos, etc., para identificar posibles trastornos alimenticios en niños con TEA.

 

Fuentes

error: Contenido protegido