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La anamnesis. Qué es, para qué sirve, cómo se realiza…

Anamnesis es el conjunto de datos que se recogen en la historia clínica de un paciente con un objetivo diagnóstico. La finalidad es la de obtener datos útiles para diagnosticar y tratar al paciente.

Generalmente consiste en una conversación entre el médico y el paciente durante la cual el doctor realiza preguntas sobre la historia clínica, los hábitos de vida y los antecedentes familiares del paciente. Se trata de la primera etapa del proceso diagnóstico, imprescindible para que el psicólogo sea capaz de comprender la situación vital del individuo. Se recopilan los datos de identificación (nombre y apellidos completos, edad, género, raza, ocupación, estado civil, escolaridad, dirección, nombre del acompañante o de quien da la información y teléfono); el motivo de consulta o enfermedad actual; los antecedentes personales como qué enfermedades ha sufrido anteriormente el paciente, si es alérgico a algún medicamento, si ha sido intervenido quirúrgicamente.

Entre los antecedentes familiares se destacan las enfermedades que hayan sufrido padre o madre, a veces incluso los hermanos o hermanas, que sean importantes y relevantes.

Ejercer como psicólogo exige capacidad de observación, empatía e iniciativa para poder ofrecer un buen servicio al paciente. Conocer por qué una persona decide acudir a consulta es fundamental.

El diálogo establecido durante la anamnesis ha de reunir información diversa que permita al profesional de la salud obtener información a través de un diálogo. Es decir, obtener la información básica del trastorno o problema del paciente, sus hábitos de vida y la presencia de antecedentes familiares para poder establecer un diagnóstico del problema a tratar o trabajar.

La anamnesis en el proceso diagnóstico

Se trata de la primera etapa del proceso diagnóstico, imprescindible para que el psicólogo sea capaz de comprender la situación vital del individuo, su problema y la forma en que este afecta o es afectado por los acontecimientos y la historia personal. El desarrollo posterior de la anamnesis permite al profesional detectar síntomas y signos fundamentales para establecer el tratamiento adecuado. De hecho, si no existe información suficiente como para un diagnóstico seguro, se elabora uno provisional y diferencial. El tratamiento puede, en dicho caso, incluir investigaciones ulteriores con el propósito de clarificar el diagnóstico.

La información obtenida de esta manera, junto con los datos revelados a partir de un examen clínico, permiten al médico elaborar un diagnóstico y un tratamiento. De hecho, durante la anamnesis en consulta médica se realiza una exploración física céfalo-caudal (iniciando desde la cabeza hacia los pies) que consta de cuatro partes: una inspección u observación del paciente, palpación, percusión (golpecitos en el estómago para ver si hay presencia de aire o de agua) y auscultación con fonendoscopio o estetoscopio. Un psiquiatra aportará además datos relevantes sobre la vida del paciente que puedan resultar necesarios a la hora de diagnosticar una enfermedad mental y el psicólogo debe ser capaz de recabar todos los datos que puede necesitar para empezar a trabajar en el caso.


En las ciencias de la salud la anamnesis alude a la información recopilada mediante preguntas formuladas al propio paciente o bien a otras personas relacionadas con él o ella. Cuando las preguntas se formulan a terceras personas se conoce también como heteroanamnesis.

Fuentes:
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