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Autismo vs. síndrome de Asperger.


Rv. Aunque en este momento todos los trastornos del espectro autista aparecen bajo el mismo epígrafe en la mayoría de manuales clasificatorios durante muchos años se distinguieron claramente diferentes tipos de autismo como el síndrome de Asperger o el autismo de Kanner.

Teniendo en cuenta esto es muy significativa la descripción que algunos expertos hicieron del Asperger y sus rasgos propios y pueden ser útiles para distinguir las características propias del que ahora sería un «trastorno del espectro autista de nivel 1»

Mercedes Belinchón, doctora en psicología y profesora de esta materia en la Universidad Autónoma de Madrid, explicaba que «el síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se manifiesta en tres ámbitos del funcionamiento: las interacciones sociales, la comunicación y el lenguaje y las habilidades o capacidades de ficción e imaginación. La característica principal de esta alteración es que durante los tres primeros años de vida no se produce retraso cognitivo, es más, los niveles de funcionamiento intelectual son normales o altos.»

Esta psicóloga, junto con otros expertos, está llevando a cabo un estudio, financiado por la Fundación ONCE y denominado ‘Diagnóstico, funcionamiento psicológico y necesidades de las personas con síndrome de Asperger’ porque «en este momento estos sujetos son los grandes desconocidos y los que menos apoyos estructurales están recibiendo», explicaba Belinchón.

Tenga en cuenta que sus dificultades sociales, emocionales y comunicativas les hace complicado el acceso al trabajo y, estas características, son una barrera para la integración académica, social y laboral.

«La mayor parte de la gente con este síndrome encuentra muy difícil establecer una conversación casual», explica el Dr. Baron-Cohen. «La patología puede originar que estas personas tengan depresiones o se suiciden —ya que de adultos son conscientes de su trastorno—, por este motivo si podemos encontrar alguna forma de facilitarles las cosas, sería muy valioso».

Autismo versus síndrome de Asperger:

No todas las limitaciones son para el conocido como autismo de Kanner ya que la torpeza de movimientos parece ser característica sólo en el síndrome de Asperger, aunque no hay consenso de los expertos sobre este rasgo y además la variabilidad de las alteraciones es muy alta.

Los Aspergerianos suelen presentar una buena memoria de repetición, sobre todo de aquello que más les motiva y, aunque son muy capaces para el almacenamiento de muchos detalles, su problema viene para integrar esa información.

Diagnóstico Asperger.

El diagnóstico del síndrome de Asperger es difícil y en muchas ocasiones se realiza en la adolescencia o más tarde, aunque muchos padres empiezan a detectar que su hijo es diferente cuando tiene entre dos y siete años.

Las principales características del Asperger son un desarrollo social anormal (tienen muy pocos amigos o ninguno), un uso del lenguaje extraño (inventan palabras, repiten frases o aprenden a leer por sí mismos) y la presencia de rutinas y rituales (comer siempre en un mismo plato o interesarse por un tema de forma desorbitada).

Según Mª Jesús Mardomingo, jefa del Departamento de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, «todavía no se conocen las causas exactas que originan este trastorno».

No obstante, sí se sabe algo de los factores implicados en el autismo, que son similares en el síndrome de Asperger, y que abarcan las alteraciones genéticas, los factores intrauterinos y los del parto como la anoxia –falta de oxígeno— que da lugar a un desarrollo neurológico anormal.

Las estructuras cerebrales dañadas, según esta psiquiatra, son la corteza, la amígdala y el hipocampo, son áreas muy importantes para el aprendizaje y las emociones.

«Es evidente que hay una base neurobiológica», afirma Mercedes Belinchón, profesora de psicología de la UAM, que explica que estas causas pueden ser de naturaleza muy distinta, y en muchos casos no hay un origen identificado. Lo que sí está demostrado es que su origen no es sociológico.

Las infecciones durante el embarazo podrían producir estos trastornos, pero esta psicóloga insiste que «no hay una sola causa, sino muchas».

Tratamiento y pronóstico:

Hay varios tipos de tratamientos que se complementan entre sí. Los fármacos tratan problemas directamente relacionados con el autismo, como los cuadros epilépticos presentes en algunos casos o las alteraciones del sueño, y también los problemas secundarios como la depresión que aparece en algunos individuos cuando se hacen conscientes de su trastorno. Sin embargo no hay tratamiento farmacológico para el autismo en sí mismo.

Junto con la medicación, existen otras terapias enfocadas para mejorar el aprendizaje, el lenguaje, las relaciones sociales y las conductas alteradas.

Como estos pacientes tienen rituales muy marcados, como por ejemplo acostarse siempre a la misma hora, estén aburriéndose o pasándoselo bien, se intenta flexibilizar su comportamiento.

El equipo de psicólogos de Deletrea, asesores de la Asociación Asperger España, explica que los mayores problemas vienen derivados de la incapacidad de procesar conceptos abstractos e integrar la información, y de la dificultad para las habilidades sociales.

Por este motivo, aunque sean unos lectores precoces no tiene por qué dárseles bien la lengua o la filosofía ya que ambas materias manejan muchas abstracciones. Suelen preferir asignaturas más concretas y lógicas, como las matemáticas, aunque su éxito en ellas vendrá determinado también por el coeficiente intelectual de cada uno y por la intensidad del síndrome.

A largo plazo, las personas con síndrome de Asperger pueden llevar una vida normal con o sin supervisión, ya que su independencia vendrá marcada en función de las características de su trastorno y de sus capacidades individuales.

Además, como explica la psiquiatra Mª Jesús Mardomingo, «este pronóstico también dependerá del medio familiar, social y educativo junto con los recursos de los que disponga la comunidad y de la sensibilidad que exista sobre este síndrome».

Por este motivo, es necesario que los profesionales y la sociedad detecten y conozcan esta alteración del desarrollo para que se reclamen y destinen más ayudas dirigidas a la familia y a los profesores.

El síndrome de Asperger. Artículo de Ángeles López. Psicopedagogía.com
Para leer el artículo completo pincha Aquí
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