
Cosas terribles para menores con síndrome de Asperger/TEA.
Que los derechos de las personas con Asperger/TEA (trastornos del espectro autista) se vulneran en España, y en otros muchos países, no es un secreto. Tampoco lo es que estos niños y niñas son en su mayoría víctimas de acoso escolar y que cuando llegan a la adolescencia se sienten fuera de lugar y desubicados. El problema es que no analizamos en profundidad todo esto y, por tanto, no nos damos cuenta del alcance de este rechazo sistemático ni de los problemas a largo plazo que puede producir en esa persona.
Hay cosas terribles que me han contado, que he visto o que me han escrito, que generalmente me llegan por canales privados y no puedo difundir, y que sin embargo merecen una denuncia pública por mi parte. MuNDo AsPeRGeR mantiene varios canales abiertos para que cualquier persona se pueda comunicar con nosotros, por ejemplo el correo electrónico mundoasperger@hotmail.com y, a través de las redes nos llegan mensajes, a menudo, como el siguiente:

Con suerte los terapeutas que le dan atención temprana a los más pequeños, o los que hacen terapia a los más mayores, abordarán el tema y darán estrategias a la familia para seguir trabajándolo en el entorno doméstico. Pero, el problema, es que muchos niños y adolescentes no reciben terapia y que en muchos países ni siquiera tienen derecho a atención temprana.
Menores que comunican de una u otra forma que ya no tienen ganas de vivir hay muchísimos. Ignoramos cuántos habrá, además, que no quieren, no pueden o no saben expresar esos sentimientos.
Especialmente delicado es el tema para los menores no verbales que no han desarrollado un sistema de comunicación alternativo ya que para ellos y ellas es IMPOSIBLE expresar lo que sienten y hacernos entender cuánto están sufriendo por una u otra razón.
Las frases que suelen usar los más pequeños son poco concretas (todo iría mejor si yo no existiera, ojalá no me hubieras tenido, si no hubiera nacido serías más feliz, si yo no viviera la gente del cole no tendría a quién insultar…) Estas frases son típicas de niños y niñas pequeñas que normalmente no tienen acceso a las TIC (a las tecnologías de la información y la comunicación) pero, cuando se trata de niños más mayorcitos o adolescentes, recuerden que tienen a su alcance miles de formas de encontrar información y, lamentablemente, lo que buscan no suele ser cómo resolver sus problemas (porque ni siquiera los logran identificar en la mayor parte de los casos) sino cómo suicidarse, cómo quitarse la vida sin dolor, etc.
Tras un suicidio de un menor todos nos llevamos las manos a la cabeza y nos preguntamos cómo no se dio cuenta nadie, cómo no se ha podido evitar… Pero cuando antes de llegar a ese extremo sí que nos damos cuenta, y sabemos en qué piensa ese niño o niña, ¿qué? Díganme, qué se puede hacer, a quién se puede acudir o cómo lo podemos resolver.
Escuchen a sus hijos e hijas, una escucha activa, entendiendo lo que les están diciendo y lo que no llegan a decir. Solo así podrán prevenir finales tan amargos y dolorosos.