
Asperger. Asimilamos conductas también de forma natural.
Según las conclusiones de la Federación Asperger España respecto al II Congreso Internacional sobre el síndrome de Asperger (Sevilla 2009), se trata de una discapacidad social de aparición temprana, que conlleva una alteración en el procesamiento de la información.
No solo es posible, gracias al trabajo psicoeducativo, que un Asperger aprenda de forma artificial todo lo que otra persona aprendería de forma natural sino que, solo por el hecho de desenvolverse en sociedad e interactuar con otras personas, puede adquirirse esa habilidad de forma natural también.
Prueba de esto son los innumerables casos de adultos y adultas con síndrome de Asperger que han sabido de su condición después que sus propios hijos/as hayan sido diagnosticados y que, sin embargo, han logrado conformar una familia, educar a sus pequeños, percibir las dificultades que estos otros tenían y darse cuenta, de acuerdo al diagnóstico del niño o de la niña, que compartían características y dificultades con ellos, sometiéndose al proceso diagnóstico a posteriori.
No es extraño encontrar adultos que no han sido diagnosticados en la infancia y no han recibido apoyo terapéutico ninguno, y que sin embargo han desarrollado cierta empatía hacia los demás, entienden su lenguaje no verbal y comprenden los convencionalismos sociales.