Por qué es absurdo retirar la atención temprana a los 6 años.

En la discusión sobre los servicios de atención temprana, un punto crucial que suele pasar desapercibido es el momento de su cese. ¿Es lógico retirar esta atención a los seis años de edad? Argumentar a favor de esta medida parece absurdo cuando consideramos la importancia y el impacto de esta intervención en el desarrollo de los niños.

La atención temprana no es solo una cuestión de cronología; es una herramienta vital para garantizar que los niños alcancen su máximo potencial. Retirar esta atención a una edad tan temprana limita las oportunidades de muchos niños de recibir el apoyo necesario para superar desafíos en su desarrollo.

Uno de los principales argumentos a favor de la atención temprana es su capacidad para aprovechar la plasticidad cerebral de los niños pequeños. Durante los primeros años de vida, el cerebro está en un estado óptimo para el aprendizaje y la adaptación. Retirar la atención temprana a los seis años es perder una ventana crítica para intervenir y maximizar el desarrollo.

Además, la evidencia muestra que los problemas de desarrollo no desaparecen automáticamente a los seis años. Algunos niños pueden necesitar apoyo continuo más allá de esta edad para abordar dificultades persistentes en áreas como el lenguaje, la socialización o las habilidades motoras. Retirar la atención temprana a esta edad puede privar a estos niños del apoyo crucial que necesitan para prosperar.

Es crucial reconocer que el desarrollo no sigue un calendario estricto y que las necesidades de cada niño son únicas. Mantenerla  más allá de los seis años no solo es lógico, sino también ético y beneficioso para el desarrollo integral de los niños. En lugar de establecer límites arbitrarios, debemos comprometernos a proporcionar el apoyo necesario durante todo el proceso de desarrollo de cada niño.

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Originally posted 2018-05-28 08:06:00.

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