Oh Snap!

MuNdO AsPeRGeR es posible gracias a la publicidad. Por favor desactiva el bloqueador de anuncios para que podamos seguir difundiendo sobre el síndrome de Asperger y el autismo. Gracias.

En los padres, si bien es normal que se pase por diferentes reacciones, en ocasiones estos estados de ánimo se convierten en un modo permanente de actuar y cada uno puede adoptar diferentes roles o papeles.

Los papeles que más frecuentemente desempeñan los padres y madres de las personas con un trastorno del espectro autista (TEA) fundamentalmente pueden ser:

   –  Negador: Ya se ha analizado la negación y lo dicho es aplicable a este papel. El padre funciona permanentemente con la idea de que todo está bien, y pasará con el tiempo.
   –  Autocompasivo: En este caso, el padre siente una gran pena por el hijo y sobre todo por encontrarse él mismo en esta situación. Es recurrente la pregunta «¿Por qué a mí?», y se siente abatido por lo que le pasa. Con frecuencia se encuentra en un estado depresivo muy paralizante, que le impide actuar eficientemente y apoyar el resto de la familia.
   –  Protector: Este papel es adoptado frecuentemente como contraparte de cualquiera de los dos anteriores, y el padre sobre- protege al hijo autista, pero sobre todo, protege al padre negador o auto-compasivo de sus propias frustraciones. Le oculta las crisis o malos ratos del hijo, los problemas de los otros hijos y cualquier otra situación que pueda alterar el precario equilibrio en que su pareja se encuentra.
   –  Culpable: En este caso uno de los padres se adjudica explícita o implícitamente la culpa de que el hijo sea autista, y dirige todos su esfuerzos para «pagar» esa culpa.
   –  Cobrador: Es usualmente la contrapartida del «culpable» y de una forma clara o encubierta, cobra a su pareja el haber tenido un hijo TEA.

Además pueden darse diferentes combinaciones de roles en la pareja: negador-negador, negador- protector; autocompasivo- protector; etc. y cualquier combinación es una forma de evadir la realidad dolorosa y puede aliviar la pena, pero impide una clara comunicación y produce resentimientos en ocasiones insalvables en los demás miembros de la familia.

Publicidad
This div height required for enabling the sticky sidebar