Qué es un trastorno obsesivo compulsivo y qué lo diferencia del síndrome de Asperger.

La comorbilidad entre el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y otros trastornos de ansiedad es evidente, con características obsesivas recurrentes que generan ansiedad, llevando a realizar compulsiones como estrategia de alivio. Este trastorno crónico, comúnmente diagnosticado en la adolescencia y la adultez temprana, tiene un inicio significativo en la infancia, con un 30-40% de los casos.

La comorbilidad del TOC con comportamientos repetitivos a menudo se manifiesta como la necesidad de verificar repetidamente situaciones cotidianas, como cerrar puertas o apagar luces. El tratamiento suele abordar esta comorbilidad mediante el uso de antidepresivos para el control de pensamientos obsesivos y la implementación de la psicoterapia cognitivo-conductual para gestionar las compulsiones.

Comorbilidad en el Comportamiento Repetitivo del TEA y Asperger

El trastorno del espectro autista (TEA) y el síndrome de Asperger presentan una comorbilidad marcada con el comportamiento repetitivo, una característica central en ambos trastornos. Estos comportamientos, como manierismos motores y resistencia al cambio, persisten a lo largo del tiempo y afectan significativamente la vida cotidiana.

Aunque la edad se asocia con mejoras en áreas sociales y de comunicación en el TEA, la comorbilidad del comportamiento repetitivo persiste. Esta comorbilidad se observa en la relación entre el TEA y el TOC, destacando la necesidad de una evaluación cuidadosa para diferenciar ambos trastornos. A pesar de similitudes superficiales, la comorbilidad revela diferencias fundamentales en la naturaleza y motivación de la repetición.

Comorbilidad: Similitudes y Divergencias

La comorbilidad entre el TEA y el TOC destaca similitudes superficiales en términos de comportamiento repetitivo, pero revela divergencias significativas en las motivaciones subyacentes y el impacto en la vida diaria. Mientras que en el TEA, estos comportamientos son fuente de placer, en el TOC, se originan en la ansiedad y la necesidad de alivio.

Reconocer la comorbilidad de estos trastornos es esencial, ya que ambos son parte de un grupo más amplio de trastornos generalizados del desarrollo. La atención clínica debe adaptarse considerando la complejidad de la comorbilidad y su interacción en la vida cotidiana de cada individuo.

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Bibliografía y publicaciones de consulta.

 

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