Programa-base de intervención psicopedagógica en TEA infantil.

El abordaje de la intervención depende de cada caso concreto, según las necesidades, características y prioridades de cada persona, pero la intervención más eficaz hasta el momento presente es la psicoeducativa. Los modelos de intervención más conocidos son diversos, como el modelo bioquímico, neurosensorial, psicodinámico, conductual y educativo (TEACCH).

Independientemente del método elegido, es importante evaluar periódicamente los resultados obtenidos en las prácticas terapéuticas y educativas, así como en todas las áreas en las que el niño participa, para preparar un programa base.

Enfoque terapéutico integral y personalizado

Estas terapias deben abarcar más allá de las técnicas tradicionales para corregir los déficits, incorporando el aprendizaje de conceptos viso-espaciales, orientación y causalidad viso-espacial, y conciencia del propio cuerpo, entre otros. La intervención debe adaptarse a las necesidades individuales y centrarse en habilidades expresivas y comunicativas.

Para diseñar un plan de intervención adecuado, se deben considerar no solo aspectos conductuales o pedagógicos, sino también sensoriales, con evaluaciones exhaustivas en todas las áreas. Las estrategias deben ser eficaces y adaptadas a las necesidades específicas de cada niño y su familia, practicadas en entornos terapéuticos y situaciones naturales.

Importancia del contexto y la participación familiar

Es crucial que la persona que intervenga se convierta en un reforzador gratificante y que el contexto escolar sea un espacio fundamental para el progreso. La intervención debe ser multidisciplinar, involucrando significativamente a la familia. El apoyo, asesoramiento y ayuda constantes a las familias son esenciales para garantizar el éxito de la intervención.

Objetivos y estrategias de intervención

El objetivo primordial es mejorar las áreas deficitarias, como el lenguaje, la comunicación y la interacción social. Los programas deben establecer secuencias claras y ordenadas, proporcionar refuerzos discriminativos y mantener una actitud directiva. La estrategia de intervención debe ser relevante y deseable para el niño, abarcando todos los contextos de su vida y adaptándose a todas las etapas de su desarrollo.

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Programas estandarizados y perfiles

Existen diversos programas estandarizados , como el Programa de Kozloff, el Programa de Baker y la Guía Portage de educación preescolar. Estos programas y perfiles de intervención son útiles para diseñar programas individualizados que se ajusten a las necesidades específicas de cada niño. Es esencial recordar que los resultados de la intervención se verán a largo plazo y que la evaluación multidisciplinar es fundamental para un diagnóstico y tratamiento precisos.

Originally posted 2018-07-11 06:00:00.

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