Oh Snap!

MuNdO AsPeRGeR es posible gracias a la publicidad. Por favor desactiva el bloqueador de anuncios para que podamos seguir difundiendo sobre el síndrome de Asperger y el autismo. Gracias.

Los marcadores fiables para el diagnóstico precoz de un trastorno del espectro autista (y  del síndrome de Asperger), por el momento, son: escasa interacción y atención prestada a las demás personas, no responder cuando se les llama por su nombre, incapacidad (o dificultad) para participar en juegos de imitación y vocalizaciones recíprocas y, finalmente, escasa atención a la mirada de los demás y una mirada anómala, que constituye uno de los rasgos definitorios del trastorno autista y es un punto clave en los test diagnósticos estandarizados.

El DSMV establece (además de los ya citados) varios especificadores a tener en cuenta para el diagnóstico: si hay un déficit intelectual acompañante o no lo hay, si el trastorno del espectro autista, TEA, está asociado a una afección médica o genética, a un factor ambiental conocido o a otro trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento y si aparece junto a catatonia.

Similares y diferentes trastornos.

A veces es muy difícil diagnosticar uno de estos trastornos y distinguirlo de otros que cursan con rasgos similares, por eso es importante que el diagnóstico lo haga siempre un profesional altamente cualificado y con extensa experiencia en diagnosis.

La valoración clínica con propósitos diagnósticos y terapéuticos requiere considerar el TEA como un continuo de déficits en los tres apartados de la tríada autista. Para cualquier nivel o tipo de autismo hay que emplear marcadores fiables a la hora de diagnosticar y huir de pesudociencias e inventos extraños.

La evaluación ha de ser lo más completa posible y ha de evitar, al mismo tiempo, pruebas innecesarias que dupliquen resultados.

Fuentes:
Publicidad
This div height required for enabling the sticky sidebar