Ese día en el que te dicen: es autismo.

«Ese día donde la palabra autismo entra por primera vez en una familia, esos momentos donde la lucha no es suficiente, ese día donde todo lo que se consiguió se fue, cuando el cansancio supera, cuando las fuerzas no alcanzan, es un momento imposible de borrar. Todo eso queda en la memoria, es una huella. Nosotros, los papás y mamás somos resilientes pero sobre todo lo son nuestros hijos e hijas con Asperger, con autismo, luchando todos los días con sus limitaciones, sud dificultades para entender el mundo, con su imposibilidad de comprender su mundo interno.» Fuente: Autismo y Más, Mexico.

Vivir el día en que la palabra “autismo” se introduce en una familia marca un antes y un después. Es un momento trascendental, donde la lucha a menudo parece insuficiente. Los desafíos se vuelven palpables y todo lo que se había logrado puede sentirse efímero. La memoria retiene estos momentos como huellas imborrables, recordándonos la resistencia no solo de los padres, sino especialmente de los hijos e hijas con Asperger y autismo.

La resiliencia se convierte en un rasgo distintivo de los padres, quienes enfrentan el agotamiento cuando las fuerzas parecen no ser suficientes. Sin embargo, la verdadera fortaleza radica en los niños y niñas con Asperger y autismo, quienes día a día enfrentan sus limitaciones y dificultades para comprender el mundo que los rodea. Estos individuos luchan contra la incomprensión de su propio mundo interno, creando un testimonio conmovedor de perseverancia.

Autismo y Más, México, destaca la importancia de reconocer estos momentos desafiantes y la admirable capacidad de los padres y sus hijos e hijas para superarlos. Cada día es una nueva batalla, pero también una oportunidad para celebrar los logros, la fuerza interior y la valentía que caracterizan a las familias que viven con el espectro autista.>

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