El fomento de las rutinas en el entorno escolar.

El fomento de rutinas en entornos escolares beneficia el desarrollo y aprendizaje de alumnos con síndrome de Asperger o trastorno autista de nivel 1. Para el alumnado neurotípico, un ambiente abierto es más favorable, pero la estructura es esencial para aquellos con TEA1.

La estructuración del entorno físico, el establecimiento de rutinas y la organización social del colegio promueven el orden y la capacidad predictiva del estudiante, mejorando su organización conductual. Esto proporciona un sentido de seguridad y estabilidad que es fundamental para los niños con trastornos del espectro autista, ayudándoles a desenvolverse de manera más efectiva en el entorno escolar.

Un centro escolar con una ideología educativa directiva, horarios fijos, currículo estructurado y reglas claras es más beneficioso que uno que promueva la creatividad y la iniciativa. La consistencia en la rutina y las expectativas claras ayudan a estos estudiantes a comprender lo que se espera de ellos y a reducir la ansiedad asociada con los cambios imprevistos.

La importancia de la organización flexible

Actualmente, muchos profesores en escuelas primarias buscan una organización flexible para estimular el trabajo colaborativo y vínculos sociales entre los niños. Sin embargo, para algunos estudiantes con síndrome de Asperger o trastorno autista de nivel 1, esta flexibilidad puede resultar abrumadora y desorientadora. Necesitan una estructura más sólida y predecible para sentirse seguros y poder concentrarse en su trabajo académico.

Mientras que los alumnos neurotípicos se adaptan fácilmente a cambios, aquellos con síndrome de Asperger o trastorno autista de nivel 1 pueden mostrar incomodidad y poca adaptación, necesitando una estructura más estable, como una colocación fija de pupitres y espacios de trabajo. Esto no solo les proporciona un sentido de pertenencia, sino que también les permite concentrarse mejor en sus tareas académicas al reducir las distracciones y la incertidumbre.

En resumen, la implementación de rutinas y estructuras claras en el entorno escolar es fundamental para apoyar el desarrollo y aprendizaje de los estudiantes con síndrome de Asperger o trastorno autista de nivel 1, proporcionándoles el entorno seguro y predecible que necesitan para prosperar académicamente.

error: Contenido protegido