El espectro autista como patología del neurodesarrollo.

El espectro autista, considerado como una patología del neurodesarrollo, abarca una amplia gama de condiciones que afectan fundamentalmente las habilidades de comunicación, interacción social y comportamiento de quienes lo experimentan. Este término engloba desde el síndrome de Asperger hasta formas más severas de trastornos del espectro autista (TEA), manifestando una diversidad única de características y grados de afectación en cada individuo. Explorar el espectro autista como una patología del neurodesarrollo implica comprender su complejidad y la variedad de desafíos que presenta para quienes lo experimentan y para quienes les rodean.

Los Trastornos del Espectro Autista: ¿Patología o Condición?

En el caso de los trastornos del espectro autista (TEA), se hace referencia a una condición que se manifiesta patológicamente. Es absurdo negar que se trata de una patología, ya que está demostrado que el autismo afecta al menos tres áreas fundamentales del desarrollo, produciendo déficits en la socialización, flexibilidad y comunicación pragmática.

Es importante destacar que el espectro autista no es considerado una enfermedad según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto se debe a que no cumple con los requisitos establecidos para ser clasificado como tal. No existe un origen conocido específico, no hay tratamiento farmacológico, no hay dos casos iguales, el pronóstico varía y no es contagioso.

El síndrome de Asperger y otros trastornos del espectro autista son considerados patologías del neurodesarrollo, pero no enfermedades en sí mismas. Las personas con TEA pueden tener una salud física óptima pero aún así presentar rasgos específicos asociados con el trastorno.

El diagnóstico del espectro autista es diferencial, lo que significa que se basa en criterios de exclusión. Por ejemplo, el síndrome de Asperger se diagnostica cuando no se pueden identificar otros trastornos que expliquen los síntomas. Esto puede llevar a diagnósticos erróneos o a confusiones con otros trastornos del desarrollo.

 

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